🌙 Depresión y Ansiedad Posparto

Depresión Posparto en Fuenlabrada

Llanto que no cesa, culpa, irritabilidad, miedo a quedarte sola con tu bebé o pensamientos que te asustan. La depresión y la ansiedad posparto son frecuentes, tienen tratamiento y no dicen nada de lo buena madre o padre que eres. En Mentaris Fuenlabrada te acompaña Raquel García, nuestra psicóloga con formación específica en perinatal.

Depresión posparto en Fuenlabrada: no es falta de amor

Tienes a tu bebé en brazos, todo el mundo te dice que es la etapa más bonita de tu vida y tú solo quieres llorar. Aparece la culpa, y con la culpa el silencio: "si lo cuento, van a pensar que soy una mala madre".

La depresión posparto afecta a una de cada diez mujeres aproximadamente, y las cifras suben cuando se cuentan también los cuadros de ansiedad posparto. Es decir: en un grupo de lactancia cualquiera de Fuenlabrada hay varias madres pasando por lo mismo que tú y callándoselo. No es debilidad, no es falta de amor por tu bebé y, sobre todo, tiene tratamiento.

Baby blues, depresión posparto y psicosis puerperal

Se confunden a menudo y son tres cosas distintas:

  • Tristeza posparto o baby blues. Muy frecuente: la mayoría de las madres la vive. Aparece en los primeros días tras el parto, con llanto fácil, hipersensibilidad y cambios de humor, y remite sola en una o dos semanas. No necesita tratamiento, sí necesita descanso y apoyo.
  • Depresión posparto. Dura más de dos semanas, es más intensa, interfiere en tu día a día y no mejora sola. Puede empezar en el embarazo o aparecer meses después del parto, incluso al destetar o al volver al trabajo. Aquí sí hace falta tratamiento.
  • Psicosis puerperal. Poco frecuente (en torno a uno o dos casos por cada mil partos) y de inicio muy rápido, con confusión, no dormir nada, ideas delirantes o alucinaciones. Es una urgencia médica: acude el mismo día al Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Fuenlabrada o llama al 112. Tratada a tiempo, el pronóstico es bueno.

Síntomas que solemos ver en consulta

  • Tristeza o vacío casi todos los días, con llanto frecuente.
  • Culpa persistente y sensación de no estar a la altura.
  • Irritabilidad y enfado que te sorprenden a ti misma.
  • No poder dormir aunque el bebé duerma, o dormir y no descansar.
  • Ansiedad física: taquicardia, opresión en el pecho, tensión constante.
  • Hipervigilancia: comprobar mil veces si respira.
  • Pensamientos intrusivos de que algo malo va a pasarle al bebé.
  • Desconexión: sentir que cuidas a tu bebé "en modo automático".
  • Pérdida de interés y de placer en todo lo demás.
  • Miedo a quedarte sola con tu bebé, o incapacidad de separarte de él.

Los pensamientos intrusivos merecen una explicación aparte, porque son la razón por la que muchas madres tardan meses en pedir ayuda. En la ansiedad posparto son egodistónicos: te horrorizan, van contra todo lo que quieres, y precisamente por eso los vives con tanto espanto. Aparecen solos, no significan que vayas a hacer nada y responden muy bien al tratamiento psicológico. Poder contarlos en voz alta en un sitio seguro suele ser, en sí mismo, el primer alivio.

Cómo lo tratamos

La psicoterapia es un tratamiento de primera elección en la depresión y la ansiedad posparto, y no interfiere con la lactancia. En Mentaris Fuenlabrada trabajamos así:

  1. Evaluación. Qué te ocurre, desde cuándo, cómo fue el embarazo y el parto, cómo estás durmiendo y con qué apoyo real cuentas en casa. Si ayuda a poner medida al malestar, usamos escalas validadas como la EPDS (Escala de Depresión Posparto de Edimburgo).
  2. Lo urgente primero. Recuperar el descanso posible, reducir la activación fisiológica y repartir la carga en casa. Sin dormir algo, ningún tratamiento avanza.
  3. Trabajo psicológico. Manejo de pensamientos intrusivos y rumiación, reducción de la culpa, activación conductual para recuperar lo que te sostenía, exposición gradual a lo que estás evitando y trabajo del vínculo cuando hace falta.
  4. Coordinación. Con tu matrona o tu médica de familia cuando conviene valoración médica, siempre con tu autorización.
  5. Prevención de recaídas. Especialmente en los momentos de riesgo: destete, vuelta al trabajo y siguiente embarazo.

Lo habitual es notar una mejoría clara entre la cuarta y la octava sesión. Puedes venir con tu bebé a la consulta: no tienes que resolver el cuidado para poder cuidarte.

Y si el que está mal es el padre o la pareja

La depresión posparto no es exclusiva de la madre. También la sufren padres y parejas no gestantes, y casi nunca se detecta porque nadie les pregunta cómo están. Suele expresarse más como irritabilidad, aislamiento, refugio en el trabajo o consumo, que como tristeza. Atendemos a ambos, por separado o en sesiones conjuntas, y si el conflicto se ha instalado en la relación lo trabajamos en terapia de pareja.

Quién te va a atender

El área perinatal la lleva Raquel García, psicóloga general sanitaria y la única profesional del equipo con formación específica en psicología perinatal. Pasa consulta únicamente en Fuenlabrada, en Calle Venezuela 4, así que esta es la sede a la que tienes que venir si lo que buscas es tratamiento para la depresión o la ansiedad posparto.

Pide cita en Fuenlabrada

Estamos en Calle Venezuela 4 (parte trasera), Fuenlabrada. Sesión de 50–55 minutos por 60€, pack de 4 sesiones 220€, normalmente con cita en la misma semana. Este servicio forma parte de nuestra atención en psicología perinatal; si lo que estás atravesando es una pérdida, también acompañamos el duelo perinatal.

Escríbenos por WhatsApp y te orientamos sin compromiso. Cuanto antes empieces, antes vuelves a reconocerte.

Preguntas frecuentes

La tristeza posparto (el llamado baby blues) aparece en los primeros días, es leve y remite sola en una o dos semanas. La depresión posparto dura más, es más intensa, interfiere en tu día a día y no mejora sola con el tiempo. Si han pasado más de dos o tres semanas y sigues igual o peor, conviene consultar.

Sí, y de hecho la psicoterapia es un tratamiento de primera elección precisamente porque no interfiere con la lactancia. Si además necesitas valoración médica, nos coordinamos con tu médica de familia o con tu matrona.

Los pensamientos intrusivos de daño son muy frecuentes en el posparto y, en la ansiedad posparto, resultan egodistónicos: te horrorizan y no quieres actuar según ellos. Se trabajan muy bien en terapia. Cosa distinta es perder el contacto con la realidad, oír voces o creer cosas imposibles: eso requiere atención médica urgente el mismo día.

No. Se estima que también afecta a un porcentaje relevante de padres y de parejas no gestantes, y casi nunca se detecta porque nadie les pregunta. Atendemos a ambos.

Depende del caso, pero en depresión y ansiedad posparto lo habitual es notar mejoría clara entre la cuarta y la octava sesión, sobre todo si trabajamos también el descanso y el reparto de la carga en casa.

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